martes, 31 de mayo de 2011

Tendencias educativas

Evidencia 10 Tendencias educativas Los problemas de la educación en México, son muchos y abarcan muchas aristas, entre las que destacan; el mejoramiento de la calidad de la enseñanza que se imparte; el establecimiento de la equidad e igualdad y; la ampliación de la cobertura educativa, a cada una de las zonas aun marginadas. A estos problemas, se le debe agregar el hecho, de que la población joven en el país se ha incrementado, para el 2010 la RIEMS calculó que se rebaso la cifra histórica de jóvenes con 16 a 18 años, lo cual, incrementa la necesidad de reformar nuestro sistema educativo. En todo el mundo la educación se está transformando. En Europa y América Latina las modificaciones se dirigen a uniformar los fines comunes del bachillerato, teniendo como eje, la incorporación de las competencias genéricas, el conocimiento disciplinar y la formación profesional. México no está ajeno, pues la reforma ubica a nuestro sistema educativo en el marco de todos estos cambios. En las universidades, así como en la SEP, el Marco Curricular Común pretende dar lugar a los intentos de una dirección unificada. Se trata de ordenar y dar sentido a todas estas iniciativas articulándolas con el propósito compartido de fortalecer el Sistema Nacional de Bachillerato. Las competencias genéricas y las disciplinares básicas se cubrirán en todos los niveles. La modificación principal que implica el nuevo marco curricular es que estas competencias serán idénticas para todos los subsistemas y planteles de la EMS en el país; es a partir de ellas que se definirá el perfil universal del bachiller. Mientras que las competencias disciplinares extendidas y las profesionales, básicas y extendidas, dependerán de la especificidad de cada subsistema. La transversalidad que la reforma propone, permite superar las carencias de la enseñanza tradicional disciplinaria, ayuda a la comprensión amplia y analítica de los fenómenos estudiados por los alumnos, sean del ámbito económico, social, político o cultural. El Marco Curricular del Sistema Nacional de Bachillerato se caracteriza por la flexibilidad, lo cual permite diferentes niveles de modificación curricular. El primer nivel a desarrollar se encuentra en conseguir un acuerdo entre las instituciones que tienen a su cargo la EMS sobre las competencias a desarrollar. El segundo nivel se halla en lo particular de las instituciones de la EMS, y se refiere a los distintos modelos educativos. El tercer nivel está en la oferta de los planes y programas de estudio de cada institución. La flexibilidad se muestra en la organización curricular conforme a su población estudiantil, organizando las competencias en asignaturas, campos formativos, módulos o ejes transversales, entre otras posibilidades. El cuarto nivel se ubica en las adecuaciones por centro escolar o plantel, estas deben ser resultado de las necesidades educativas de la población estudiantil. Una misma competencia puede ser desarrollada y aplicada en contextos diferentes, respondiendo a demandas diversas de la realidad. El quinto nivel refiere al salón de clases y se encuentra en el terreno de las decisiones del maestro. La elaboración de las clases utilizando todas las herramientas pedagógicas y tecnológicas, son útiles para el desarrollo de competencias, siempre en base a la formación y actualización de los docentes. Por otra parte, a principios del siglo XXI en México había cerca de 2 millones de estudiantes de educación superior y 72% de ellos se encontraba en universidades públicas. Pero esta oferta educativa para los jóvenes de 20 y 24 años cubría sólo 18% de la población en edad de prepararse en instituciones de educación superior. Ante estas cifras resulta imposible afirmar que la educación superior en México sea un fenómeno de mercado, puesto que el aumento de la población estudiantil en educación superior no se logrará con una mayor "competencia" del mercado privado nacional o trasnacional, sino con una política de Estado que considere ese objetivo como una necesidad de planificación pública. Por otra parte, el aumento del sector privado en educación y la constitución de un sector trasnacional no bastarán para resolver el déficit de oferta en la educación pública, pues el objetivo de estas instituciones no es resolver el insuficiente cupo del sector público, sino captar cierto sector social del total de consumidores posibles de educación superior; es decir, 3 por ciento de la población en edad de recibir tal educación. Por ello, primero, conviene que la educación superior se vea como una responsabilidad de Estado si el objetivo de la educación es la superación del país mismo y no sólo la preparación de una élite. Segundo, el Estado no debería reducir los recursos destinados a las instituciones públicas de educación superior, que son las que afrontan la mayor responsabilidad social, pues tal reducción no generaría mayor "competencia" en el mercado: tal abandono significaría la abdicación del compromiso del Estado en el fortalecimiento de la nación misma. Tercero, la educación superior privada y trasnacional "capta" a consumidores de una elite social, pero no se propone solucionar el déficit de educación pública ni asegurar la expansión de los servicios educativos en más sectores sociales. Por tanto, cuarto, si lo que nos propusiéramos fuera el desarrollo del país como responsabilidad del Estado, deberíamos ver la educación como un índice esencial de nuestro desarrollo humano y social, como un eje básico de un proceso de bienestar de una sociedad entera. La sociedad necesita que la universidad contribuya a mantener la importancia de la cultura, la naturaleza, los valores humanos, el patrimonio histórico, como parte, del rescate de las identidades en el marco global imperante. La universidad en el siglo presente tiene desafíos como: afianzar la figura de la autonomía universitaria, establecer un clima democrático, mejorar la calidad de la educación, fortalecer la educación integral, construir la universidad virtual y extender sus beneficios a toda la sociedad. Recordemos que el carácter democrático de la educación se expresa en que el conocimiento no es de una elite, sino de todos los hombres, mujeres y niños, ya que el conocimiento influye en el presente y en el futuro. La formación integral debe desarrollar visiones críticas que ayuden a desarrollar la autonomía de pensamiento entre las nuevas generaciones. Así, la universidad es pieza clave para lograr el desarrollo del país, tanto por ser ella el centro en el cual se producen los avances científicos, así como, por que alberga la posición de ser la formadora de las nuevas generaciones, que deben pujar para solucionar las carencias en que vive nuestra sociedad. Referencia SEP. (2008). Reforma Integral de la Educación Media Superior en México: La Creación de un Sistema Nacional de Bachillerato en un marco de diversidad. México: Basto Niquete Gabriela. Campos Zaldívar Mario Alejandro. Sosa Bazán Laura A.

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